domingo, 13 de diciembre de 2009

Accidente de Acerinox

El Accidente de Acerinox fue un incidente de contaminación radioactiva en Cádiz (España). En mayo de 1998, una fuente de cesio-137 logró pasar a través del equipo de monitoreo de una planta de procesamiento de chatarra de Acerinox en Los Barrios, España. Cuando la chatarra fue derretida, el cesio-137 ardió y causó una nube radiactiva. Los detectores en la chimenea de la planta de Acerinox fallaron en detectarla, pero fue detectada en Francia Italia, Suiza, Alemania y Austria. Los niveles de radiactividad que se midieron eran 1000 veces más altos que lo normal.

El accidente contaminó la planta de procesamiento de metal, más dos molinos de acero donde se enviaba basura para descontaminación. De acuerdo con independientes laboratorios,1las cenizas producidas por la fábrica de Acerinox tenían entre 640 y 1420 becquerels por gramo (la norma de Euratom es 10 Bq/g), suficientemente alto para ser considerado un peligro para el público.

Tras el accidente se hicieron revisiones médicas urgentes a todo el equipo que trabajaba en esa zona para comprobar si esos empleados estaban contaminados por el cesio.

Seis personas fueron expuestas a ligeros niveles de contaminación por el cesio-137. Los costos estimados por la limpieza, los depósitos del residuo y la producción perdida se calcularon en 26 millones de dólares (la mayoría por la producción perdida).2

La Junta de Andalucía no consideró esos desechos como residuos radiactivos por lo que fueron echados sin ningún tipo de control a las marismas de Huelva, contaminando los ríos Tinto y Odiel.

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Tras el accidente de Acerinox en 1998, se enterraron en las marismas de Huelva más de 7.000 toneladas de materiales contaminados por cesio-137 radiactivo. Greenpeace acusa al Consejo de Seguridad Nuclear, al Ministerio de Industria y a la Junta de Andalucía de haber instalado una “bomba de relojería radiactiva” en las inmediaciones de la ciudad de Huelva.

Mediciones de Greenpeace
Greenpeace ha descubierto fugas del isótopo radiactivo cesio-137 al río Tinto, en las marismas de Huelva, a escasos centenares de metros de la ciudad de Huelva, procedentes de las más de 7.000 toneladas de material contaminado radiactivamente por el accidente de Acerinox en 1998. Éstas se enterraron de forma incontrolada en el denominado Centro de Recuperación de Inertes (CRI) nº9, ubicado en las Marismas de Mendaña.

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